Un Nuevo Comienzo...

🦋 Los nuevos comienzos a menudo llegan en silencio, como una mariposa que elige el momento y el lugar exacto para posarse.

Recientemente asistí a un taller y salí con algo que ni siquiera sabía que necesitaba: un recordatorio de que, muchas veces, el mayor obstáculo que he enfrentado he sido… yo misma. Mi miedo. Mi silencio. Mi tendencia a encogerme para que otros se sintieran cómodos.

Durante años, me moví como Bruno en Encanto, “entre los muros”, presente pero oculta, un poco demasiado callada y un poco demasiado asustada de ocupar espacio. No hablaban de Teresita, y en algún momento me convencí de que no estaba destinada a brillar. Que no formaba parte de la historia. Pero estaba equivocada. Brillo de todos modos. Brillo porque la vida me ha enseñado que esconderse no protege; solo apaga las partes de ti que estaban destinadas a guiarte.

Cuando mi padre falleció, mi mundo se abrió en pedazos. Su muerte fue un dolor que cambió la forma de mis días, me quebró de maneras que nunca anticipé. Y, sin embargo, en esa ruptura, algo dentro de mí cambió. Cuando todo parecía perdido, ese dolor trazó un nuevo rumbo, uno que me condujo hacia mi propósito

El duelo no me arruinó. Me redirigió.
Me empujó hacia la consejería… a ayudar a otros a sentirse vistos, apoyados y comprendidos… a construir una vida donde la sanación no solo es posible, sino honrada. Me enseñó a caminar junto a otros en sus propios valles con una empatía que antes no tenía.

Incluso ahora, el duelo vive en mí.
Una parte de mí aún busca su camino de regreso a casa. Otra parte sabe profundamente que estoy exactamente donde debo estar.

Cada vez que me siento con un cliente y presencio su coraje, su crecimiento, sus “nuevos comienzos” emocionales, recuerdo por qué elegí este camino. La sanación no es ruidosa. No se anuncia. A menudo, simplemente llega suavemente, como una mariposa posándose en tu hombro, recordándote que todavía estás en proceso de ser.

Hay tristeza en la muerte, sí. Pero también hay esperanza. La vida continúa. El amor continúa. Y una de las maneras más sagradas de honrar a quienes hemos perdido es al entregarnos por completo a la vida que ellos hubieran querido para nosotros.

Así que brindemos por esos momentos silenciosos que se convierten en puntos de inflexión. Por la sanación, por el crecimiento, y por convertirnos en la versión de nosotros mismos que alguna vez escondimos.

Gracias a ILLUM Counseling Center for Trauma and Loss por crear un espacio que permitió que este recordatorio surgiera justo cuando lo necesitaba.

Comments

Popular posts from this blog

El Peso del Tiempo: Cuando la Carga Duele Más que el Problema

Cuando Selena Te Sana: El Poder de la Música Nostálgica (y Por Qué Está Bien Llorar Bailando)

When Selena Heals You: How Nostalgia Music Hits Different (and Why That’s Okay)